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domingo, 19 de mayo de 2019

Juegos de Mesa en Concepción


Desde hace mucho tiempo he querido palpar de primera mano cómo se desarrolla la afición en las provincias de nuestro país. Al vivir en la capital, uno tiende a centrar su atención en lo que ocurre aquí, dejando de lado manifestaciones de nuestro hobby en otras localidades. En particular, la ciudad de Concepción me ha atraído notablemente desde un principio. Recurrentemente me llegan evidencias de la actividad lúdica que emerge desde allí: encuentros de juegos de mesa, diseño de juegos nacionales, blogs centrados en nuestra afición, etc. Afortunadamente, la espera terminó.


El pasado mes de Abril visité Concepción y asistí a un evento de dos días (Sábado 27 y Domingo 28) organizado por la tienda Planeta LoZ en la Biblioteca Municipal. Este encuentro es uno más de una larga lista de actividades de promoción de nuestra afición que suele llevar a cabo dicha tienda en esta ciudad. Para ello, cuentan con un numeroso equipo de colaboradores que contribuyen enriquecer la experiencia de los visitantes, orientándolos y explicándoles los juegos que pueden elegir de la amplia ludoteca itinerante con la que cuenta Planeta LoZ. Justamente este servicio es uno de los valores que distingue a sus eventos y es la razón por la que muchos vuelven. Hay que acotar que en estos encuentros el acceso no es gratuito, ya que cuesta 1000 pesos (1,45 USD) la entrada. Precisamente por ello, tiene un gran mérito el que todas las mesas se llenen, algo que pude atestiguar el primer día.


Más allá de la demostración de juegos propios de la tienda, también había torneos organizados, como el de Pandemic, en el que participó mi amigo Pedro Gallardo. Así mismo, se encontraban en el lugar representantes de Devir, Skyship y Fractal, exhibiendo y explicando sus últimas novedades. Y ya que menciono a Fractal, fue una grata sorpresa encontrarme con Jorge Larraín, con el cual pude intercambiar algunas palabras y que amablemente me invitó a sus oficinas, en Santiago. Tengo la intención de cobrarle la palabra en breve.
;-)


Un detalle que no he mencionado es el del espacio cedido a los prototipos. Varios autores pudieron mostrar sus juegos en desarrollo y aprovechar la valiosa retro-alimentación de aficionados experimentados. Justamente esta instancia la aproveché yo para probar uno de mis diseños, "Fan Foto: Fauna", y quedé francamente satisfecho con la experiencia. Además, también me di el gusto de probar "Astrocalipsis", el fabuloso prototipo de Oscar Gonsep, al que hace mucho tiempo le tenía el ojo puesto. En resumen, un fin de semana redondo para el autor novel que llevo dentro.


Algo que no puedo dejar de comentar es la grata atmósfera que se respiraba en el lugar. No me refiero a lo físico, más allá del fantástico espacio ofrecido por la Biblioteca Municipal para esta actividad, sino a la contagiosa camaradería que percibía entre los asistentes. Vi a muchos jugadores solitarios o pequeños grupos de amigos buscando sitio para sumarse a alguna partida y sentándose a jugar, a veces con completos extraños, sin mostrar ningún recelo. Este es el tipo de cosas por las que pongo a los juegos de mesa en un pedestal frente a otras fuentes de ocio. Logran sacar lo mejor de cada uno de nosotros.
:-)


No quiero cerrar este artículo sin mencionar lo gratificante que fue para mí encontrar a varios amigos, a los que por fin pude estrechar sus manos, luego de sólo conocerlos a través de las redes sociales. En esa lista entran Oscar Gonsep, referido más arriba, Pedro Gallardo y Andrés Concha, autores del blog "¿A Quién le Toca?", así como Daniel Hata, que escribe en el blog de "Estratego Cultura Lúdica". Obviamente, no puedo dejar fuera a Pablo González Brevis, que junto a su esposa Paulina (Pali), impulsan estas jornadas lúdicas con gran mística, desde su tienda Planeta LoZ. Con Pablo ya había tenido la oportunidad de cruzar algunas palabras a través de Internet, pero esta vez nos mandamos una larga tertulia en su casa, donde me invitó el día Sábado, luego del cierre del evento por ese día. 


En fin, este viaje resultó ser más que satisfactorio, en todos los sentidos. Aproveché para hacer turismo por la ciudad y sus alrededores, además de disfrutar la mejor cara de nuestra afición. No me cabe duda de que volveré a Concepción en el futuro y espero re-encontrarme entonces con muchos de los rostros amigos que ahora me llevo en la memoria.

¡Turno Terminado!


lunes, 30 de julio de 2018

Alcachofas, Fracasos y Meeples

Hace algunos días, en una reunión familiar, mi esposa comentó que no entendía el placer que me producía el sentarme a comer una alcachofa. Más aún, no comprendía cómo mi hija podía compartir el mismo gusto, siendo que lo único que hacíamos era sacar una por una las fibrosas hojas, para luego morder su borde más tierno. ¡Nada más!. No le encontraba ningún sentido.

Mi gusto por este vegetal se remonta a mis años de infancia. Recuerdo que el sacar metódicamente cada hoja, untarla en una vinagreta y comerla, constituía un sencillo ritual que me conducía, indefectiblemente, al premio máximo: el fondo de la alcachofa. Probablemente, mi disfrute de todo este proceso tenga mucho que ver con la forma en que funciona mi cerebro. Eso de cumplir con pequeñas tareas, en gran medida repetitivas, en ordenada sucesión, hasta conseguir el objetivo, lo llevo en el ADN. Ello explica tanto la clase de trabajo con el que me gano la vida como el tipo de entretenimiento con el que disfruto mis ratos de ocio. Me gustan los juegos de mesa en general, pero son los estratégicos los que realmente me cautivan. La planificación, la gestión, el orden, la estructura, el reto intelectual, todo ello cuidadosamente balanceado.

Ahora bien, no puedo evitar preguntarme cuántas de las cosas que hacemos en nuestra infancia, a las que en su momento no damos la menor importancia (como comer alcachofas), terminan reforzando ciertas conductas innatas, que a su vez definen la manera como nos enfrentaremos al mundo en nuestra edad adulta. Yendo aún más lejos, es muy posible que podamos generar incentivos específicos para que nuestros niños potencien sus habilidades naturales, encaminándolos a convertirse en individuos realizados. Es por ello que le doy tanto valor a los juegos de mesa dentro del entorno familiar, no sólo por su evidente aporte a las relaciones interpersonales y la comunicación en general, sino también por la gran cantidad de estímulos cognitivos que ofrecen.

Hoy en día se ha puesto en boga el uso de los juegos de mesa como recurso pedagógico. En algunos casos, se destaca su utilidad para reforzar ciertos conocimientos específicos de forma lúdica. En otras ocasiones, se reconoce su aporte para el cultivo de las habilidades blandas. En este último ámbito, considero importante destacar la contribución de los juegos para el desarrollo de la tolerancia a la frustración. Para el niño que comienza a adentrarse en esta afición, una de las primeras cuestiones que se ve obligado a interiorizar es que no podrá ganar todas las partidas en las que participe. Además, tampoco podrá tener o probar todos los juegos que existen en el mundo (aunque algunos lo intenten más adelante). Estas lecciones son fundamentales para afrontar los retos más importantes de nuestra vida adulta.

Hace algunos días vi a un amigo, al que conozco gracias a nuestro hobby en común, muy decepcionado porque un proyecto en el que había invertido mucho tiempo y esfuerzo se había venido abajo. Al principio pensé expresarle mi pesar por la situación, pero de inmediato sentí que ese no era el enfoque adecuado. Somos aficionados a los juegos de mesa y ante la derrota, saludamos al vencedor y nos preparamos mentalmente para la siguiente partida. Desde ese mismo instante empezamos a plantearnos otra estrategia, tratando de evitar los errores que nos condujeron al fracaso e intentando potenciar nuestros aciertos. Estoy seguro de que mi amigo resurgirá de las cenizas de su proyecto y con el tiempo emprenderá otros, con los que inevitablemente alcanzará el éxito.

Solemos enfrentar numerosas pruebas a lo largo de nuestra vida que nos obligan a recurrir a nuestras mejores habilidades para superarlas. En esas encrucijadas, un adecuado balance emocional es también fundamental. Los que practicamos el noble pasatiempo de los juegos de mesa tenemos la fortuna de poder alimentar, sin darnos cuenta, tanto la vertiente racional como la espiritual de nuestra personalidad. Por increíble que pueda parecer, simplemente jugando, contribuimos a construir la mejor versión de nosotros mismos. ¿Podemos acaso pedir más?.
:-)

¡Turno terminado!

martes, 1 de mayo de 2018

Ansiedad Social, Depresión y Juegos de Mesa

Laboro para una empresa grande y hace algunos días asistí a un evento motivacional y de trabajo colaborativo para todos los miembros de la gerencia a la cual pertenezco. Confieso que la jornada fue un verdadero suplicio para mí. Soy naturalmente torpe para las relaciones interpersonales y verme obligado a interactuar con gente con la cual no mantengo un nexo social habitual me produce gran ansiedad. El gerente del área nos instó a trabajar en equipo, a adoptar los principios corporativos y poner pasión en lo que hacíamos. Hasta ahí todo habría sido medianamente digerible si no hubiera sido porque pretendieron al mismo tiempo hacernos bailar, saltar, gritar y abrazarnos. Desde el punto de vista intelectual, no niego que me resultó interesante comprobar como nuestra cultura corporativa tiene un gran parecido con algunos cultos religiosos. Desde el punto de vista emocional, sin embargo, me provocó un nivel de estrés que no sentía desde hace muchos años.


Ansiedad Social

Soy de las personas que padecen con las interacciones sociales. Se me hace muy complicado controlar mis reacciones emocionales al afrontar ciertas situaciones cotidianas. Con el paso de los años, he aprendido a lidiar con estas limitaciones, minimizando los efectos negativos, pero siempre estará latente la posibilidad de verme envuelto, ocasionalmente, en algún aprieto.

Intentando rescatar algo útil del discurso de nuestro gerente, recalé en una reflexión sobre el término "pasión". Cuando pienso en esa palabra, no encuentro manera alguna de asociarla con mi trabajo en la oficina. En cambio, en otros planos de mi vida cobra mucho más sentido. Uno de ellos es el de mi afición a los juegos de mesa.

Desde que mis pasos se desviaron hacia este maravilloso hobby de tableros, dados, cartas y meeples, una sensación de regocijo se instaló en mi pecho de manera permanente. Volví a mis años de adolescencia, cuando no sólo disfrutaba con algunos juegos que me regalaban, sino también con otros que me fabricaba yo mismo. El descubrir que la industria de los juegos de mesa no había desaparecido y que estaba teniendo un crecimiento exponencial a nivel mundial, me sorprendió gratamente. Lo mejor de todo es que ahora mismo no se avizoran sus límites, por lo que creo que me dará muchos años más de satisfacciones.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver la ansiedad social con mi "nueva" afición?. Pues todo. Los juegos de mesa son, en esencia, una actividad social. No sólo tienes que reunirte con otras personas para poder jugar (aunque existen los solitarios), sino que además debes lidiar con situaciones derivadas, como asistir a eventos o formar parte de algún club. Lo que para la mayoría de las personas no representará un gran problema, para mí ha significado un verdadero reto. Pero allí es donde entra en escena la pasión a la que me referí más arriba. El grado de satisfacción que me brindan los juegos de mesa supera con creces las incomodidades que traen aparejadas. Sumergirme en una partida intentando descifrar los mecanismos internos que hacen funcionar a un buen diseño no tiene comparación. Confrontar mis estrategias con las de los rivales, analizar el por qué del éxito o el fracaso, intercambiar puntos de vista, hacer analogías con otros títulos, planear las futuras batallas, soñar con mis propios diseños. Al final, cada faceta del hobby se complementa con las demás, potenciándose, y pleno de gozo me veo de repente dejando a un lado mi habitual coraza protectora para lanzarme al ruedo prácticamente desarmado, dispuesto a hacer locuras inverosímiles, como hablarle a un extraño para invitarlo a jugar, o interrogar a un autor sobre su obra, o dar un discurso frente a un grupo de desconocidos.

Si te resulta difícil entender todo lo anterior, es seguramente porque no padeces ansiedad social, algo de lo cual puedes estar agradecido(a). Sin embargo, sé conciente de que existen personas que deben lidiar con ella todos los días y, en algunos casos, en grados mucho más profundos que el mío. Reflexionando sobre ello, me pregunté si los juegos de mesa habrían sido útiles a otras personas para sobrellevar y mejorar condiciones psicológicas algo complejas. Entonces, me sumergí en Internet para buscar testimonios y me encontré algunas historias bastante impactantes que quiero compartir con ustedes.


Depresión

En un hilo de Reddit, el usuario simplicitea compartió con la comunidad el siguiente comentario:

"Solo quería contarles cuánto me han ayudado los juegos de mesa con mi enfermedad mental. A veces soy un completo desastre con mis problemas de humor y me siento muy ansioso, pero siempre puedo contar con jugar juegos con mi pareja o con amigos para salir temporalmente de mi estado de pánico".

En un comentario relacionado en el mismo Reddit, el usuario elricofgrans explica que padece del síndrome de estrés post traumático, con una larga historia de depresión, ansiedad y soledad. Durante años participó en diversas actividades grupales, intentando hacer amigos y aliviar sus síntomas, sin mucho éxito. En esa búsqueda se topó con un grupo de aficionados a los juegos de mesa, del cual no tenía grandes expectativas, pero que le cambió la vida:

"Los organizadores fueron REALMENTE amables y acogedores (mucho más que cualquier otro grupo que había probado). Los juegos fueron divertidos y me proporcionaron una forma segura de socializar. El grupo alivió dramáticamente mi ansiedad y me ayudó a hacer un buen círculo de amistades. Los juegos de mesa son la fuente de la mayor parte de mi vida social.

No encontré ningún otro grupo social que me diera resultados. Los juegos de tablero me han ayudado a lidiar con mi ansiedad cuando trato a otros. La soledad ya no es un problema para mí y no he tenido ningún período depresivo grave en los últimos años (simplemente "malos días", como la mayoría de las personas experimentan). Sin este grupo de juegos de mesa, dudo que hubiera progresado tanto en los últimos años".

Hay varios testimonios más en Reddit que van en la misma línea, pero no quiero perder la oportunidad de hacer referencia a un blog llamado Katie's Game Corner. La autora es amante de los juegos de mesa y escribió un magnífico artículo: MENTAL HEALTH: DEPRESSION AND BOARDGAMES, AN UNLIKELY FRIENDSHIP. De este, quiero dejarles algunos extractos que condensan lo más relevante de su testimonio:

"He lidiado con la depresión y la ansiedad social desde que tengo memoria y a menudo no puedo hablar de ello. Me gustaría que eso cambiara.

La gente a menudo me pregunta por qué juego a los juegos de mesa, qué es lo que me atrae de ellos. Una de las respuestas más simples que se me ocurren es que me proporcionan un escape. Unas pocas horas alejada del "mundo real", unas horas en las que estoy tan inmersa en el juego que no puedo permitirme pensar en otra cosa que no sea lo que estoy haciendo en ese momento.

Pasé muchos años tratando de encontrar una vía de escape y muchas veces me encontré haciéndolo de forma tóxica y no saludable, lo que realmente empeoró mi batalla contra la depresión. Aunque podría haber sido con cualquier otra afición, para mí fue esta, y puedo decir que disfrutar de algo nuevamente, el sentirme motivada y tener una sensación de logro es algo que me salvó la vida".


Reflexión Final

Hace algunos meses quedé bastante sorprendido cuando leí en un artículo periodístico que la depresión, en lo que va del siglo 21, tiene características epidémicas a nivel mundial. Muchos de los trastornos que observamos a nuestro alrededor tienen su origen en la baja auto-estima y en la intolerancia a la frustración. En este mundo hiper-conectado actual, es cada vez más recurrente encontrar gente que no se siente parte de nada. Las referencias de éxito ahora son casi universales y la imposibilidad de alcanzarlas resulta, para muchas personas, una carga insoportable.

Por otro lado, he leído por ahí que se achaca a los millenials la necesidad recurrente de trascender. Es decir, de dejar huella, de ser un aporte allí donde vayan. Yo pienso que dicha necesidad no es privativa de esa generación sino que nos pertenece como especie. Lo que ocurre es que hoy en día, al vivir inmersos en una súper-exposición permanente, dicha necesidad ha adquirido un peso que a veces se vuelve inmanejable.

Nuestra afición a los juegos de mesa abre una ventana de oportunidad para que muchas personas que habitualmente sienten que no encajan en ningún lugar se integren. Además, dentro del propio trajinar de una partida, la mayoría de los factores que suelen detonar la ansiedad o la angustia en un individuo se ven suspendidos. El juego de mesa, con sus componentes acotados, sus reglas claras para todos, sus fronteras de tiempo y espacio bien definidas, nos iguala. Si el instinto te dice que este hobby te puede ofrecer algo que hoy te hace falta, te invito a jugar. Si buscas una manera de conectar con alguien que te importa mucho y que sabes que necesita paz, invítalo(a) a jugar. Luego dale tiempo al juego para que haga su magia.

¡Turno terminado!

sábado, 14 de octubre de 2017

El Encanto del Azar

Mi primer amor en el ámbito de los juegos de tablero fue el ajedrez. Era la época de mi adolescencia y disponía de tiempo suficiente para leer libros sobre el tema (no existía Internet), practicar aperturas, reproducir partidas históricas (uno de sus mayores encantos) y jugar mucho, contra diversos rivales. El ajedrez se amoldaba perfectamente a mi personalidad, bastante retraída y solitaria. Es un arte que demanda gran dedicación para poder mejorar, en largas jornadas de silencioso estudio. El aspecto que más me fascinaba del juego era la confrontación de una mente frente a otra en un campo de batalla simétrico, en el que la suerte no tenía cabida a la hora de definir el vencedor. Con la candidez propia de la juventud, llegué a creer que el ajedrez era el baremo ideal para medir la inteligencia de una persona. Pero mucha agua ha corrido bajo el puente y felizmente hoy en día aquella idea ha evolucionado en mi cabeza, como tantas otras.

Cuando los juegos de mesa modernos irrumpieron en mi vida, hace menos de un año, fue muy natural que los eurogames y los abstractos robaran mi atención. Me interesaba descubrir mecánicas novedosas, siempre que estas se combinaran con una planificación estratégica de desarrollo de la partida. Aunque no rechazaba el azar de manera absoluta, prefería que su presencia tuviera un mínimo efecto en la evolución de un juego. Pero en el camino me ha tocado probar diseños muy dispares, algunos bastante alejados de esos parámetros "ideales" establecidos por mí en un principio, y sin embargo me he sorprendido admirando el grado de satisfacción que estas propuestas logran provocar en algunos aficionados. Esto me llevó a plantearme si no me estaría perdiendo de un aspecto significativo del juego, como experiencia, al dar preponderancia a unos elementos por encima de otros. Sí y no.

● El Placer de Jugar

Cada uno de nosotros, cuando opta por cierta categoría de juegos, lo hace básicamente por la misma razón: los disfrutamos. Esta satisfacción, sin embargo, se detona por diferentes razones, en cada caso. A algunos nos estimula el reto intelectual, a otros les encanta la aventura, otros más adoran la incertidumbre, otros aprecian la simulación, etc. ¿Pero cuál es el elemento común que enlaza tan diversas fuentes de placer lúdico?. Respuesta: la sorpresa.

Evolutivamente, estamos condicionados para sentir satisfacción ante la exploración y el descubrimiento. Probar algo novedoso que nos agrade es una potente droga que nos empujará a querer más. Entonces, cuando un juego (o un estilo de juegos) es capaz de sorprendernos positivamente cada vez que lo probamos, es muy probable que jamás queramos cambiarlo por otra cosa. Ahora bien, ¿hay sorpresa en la planificación estratégica y el control, que es el tipo de conceptos que a mí me gustan?. Pues sí la hay, pero esta no viene propiamente del juego, que suele ser estático en su diseño, sino de la exploración de mis propios límites. Cuando descubro la solución óptima para un problema, lo celebro y lo disfruto, más aún si a la larga demuestra ser decisiva para el triunfo.

A diferencia de mi caso, para otras personas las sorpresas en el juego nacerán de la lectura de una carta sacada de un mazo, el descubrimiento de un escenario o la lanzada de unos dados. Su satisfacción se originará en elementos sobre los que tendrá poco o nulo control, cuestión que me costó muchísimo digerir y encontrarle algún sentido, hasta ahora. 

● La Épica del Azar

Días atrás, jugando a una partida de Vendimia en la casa de mi madre, pude comprobar de primera mano el poderoso impacto que puede llegar a ejercer el azar en la experiencia de juego. Nos encontrábamos en la fase de producción de vinos, en la penúltima ronda. En dicha fase se requiere lanzar dos dados (d6). El primero de ellos indicará si llueve o no esa temporada. En caso de que salga lluvia, el segundo dado determinará la región del país en la que lloverá, provocando la consiguiente producción de vinos en esa zona. Previamente, todos los jugadores habíamos decidido donde sembrar nuestras semillas. La cuestión es que en las caras del segundo dado, las tres zonas del mapa no están representadas equitativamente. La zona I aparece 3 veces, la zona II aparece 2 veces y la zona III aparece sólo 1 vez. Sabiendo esto, opté por concentrar mis semillas principalmente en la zona I. Mi hermana, en cambio, optó por colocar la mayor parte de sus semillas en la zona III. Ante este escenario, me sentía confiado en salir favorecido en esta etapa, puesto que las probabilidades estaban a mi favor. Por su parte, aunque era igualmente conciente de sus reales posibilidades, mi hermana tenía una fe absoluta en que el dado terminaría mostrando la cara la zona III. Así ocurrió. La explosión de júbilo de mi hermana fue increíble. Se levantó de su asiento con los brazos en alto, gritando de felicidad. Ese instante fue mágico.

● En Fin

Reflexionando posteriormente sobre lo que había vivido en esa partida de Vendimia, y conectándolo con mis divagaciones sobre lo que podría estarme perdiendo en mi experiencia con los juegos, llegué a la conclusión de que debía darle una oportunidad al azar. Creo, sinceramente, que sería incapaz de abandonar el estilo de juegos que hoy me gustan en favor de otros. En cambio, no veo tan descabellado abrir el abanico de opciones. Más allá de que naturalmente el mayor disfrute lo encuentre en el control y la estrategia, sospecho que manteniendo amplitud de miras y con una buena dosis de paciencia seré capaz de saborear, tarde o temprano, la euforia que deriva de un desenlace épico. No me veo, eso sí, disfrutando de un juego que sea únicamente azar (100%). Sin embargo, sí veo plausible que un día me encuentren frente a un tablero arrojando un par de dados, con el corazón en la boca, esperando que me muestren las caras que me den la victoria.  :-D

¡Turno terminado!.

jueves, 27 de julio de 2017

Conociendo al Club Círculo Arcano

La primera vez que entré en contacto con los miembros del club Círculo Arcano fue durante el Encuentro de Juegos de Mesa Chilenos que se llevó a cabo en Abril del presente año. Ellos fueron los encargados de organizar el evento, el cual contó con la participación de 11 editoriales, mostrando un excelente trabajo coordinado y gran compromiso de parte de sus integrantes. Desde entonces me quedé con la idea de que un día tendría que entrevistarlos para que me contaran sobre sus proyectos y objetivos. La oportunidad se dio gracias al contacto que he mantenido con Carlos Rodríguez, el presidente del club, con el cual pude sostener en estos días una distendida conversación.


RL: ¿Cuándo se crea el club Círculo Arcano?.
CR: El club se crea el 20 de Diciembre de 2016.
RL: ¿Quiénes son los socios fundadores del club?.
CR: Somos 15 personas que nos reunimos ese día ante un ministro de fe del IND y formalizamos la primera reunión del club. En esta, se eligió una directiva, se validaron los estatutos y, en el fondo, se dio inicio oficial a las actividades del club.
RL: Eran 15 personas.
CR: Sí, 15 personas porque nosotros tenemos la figura de "club deportivo" y lo mínimo que se pide para fundar un club deportivo son 15 personas. 
RL: Significa que el número ya estaba determinado por ciertas condiciones  obligatorias derivadas del hecho de querer ser un club deportivo.
CR: Así es.
RL: Ahora, para llegar a esas 15 personas, significa que venían madurando la idea desde tiempo atrás.
CR: Sí, nos tomó un año por lo menos trabajar la idea y desarrollarla. En el fondo, también había que lograr que calzaran esas personas presencialmente. Había gente, que después se nos unió formalmente, que estaba en el club, pero no podía ese día ir a una reunión.
RL: Ya. ¿Y con cuántos socios cuenta el club en la actualidad?.
CR: Hoy en día somos 22 socios y deberían entrar 3 más, que ya estaban desde el principio y que todavía no firman el libro. Entonces, realmente debemos ser unos 25 socios en estos momentos.
RL: ¿Por qué el club se llama Círculo Arcano?.
CR: Fue una discusión bien larga, a decir verdad. Necesitábamos un nombre y no teníamos ninguno. Todas las ideas eran buenas y costó harto llegar al nombre definitivo. "Círculo" quedó por el concepto de unidad que representa. Un círculo de amigos, un círculo de encuentros, algo cerrado y concreto. "Arcano" viene por la magia de los juegos de mesa. No fue de las primeras ideas, sino que tomó un rato llegar a este concepto, fusionándolo con el "Círculo", que ya nos gustaba.
RL: Entiendo. ¿Cuáles fueron los objetivos iniciales que se plantearon cuando fundaron el club?.
CR: Hay varios objetivos que se van cruzando. Algunos son personales y otros son generales. Creo que el objetivo más transversal era tener un espacio donde jugar. Nos reuníamos constantemente, generalmente los días sábado, a jugar. Teníamos una población más o menos fija de asistentes y conversábamos respecto a la necesidad de contar con algo más formal. Jugábamos mucho en el Espacio M, qué es un lugar abierto. Cada uno llevaba sus juegos y nos reuníamos allí, pero nos hacía falta un espacio propio, que nos ofreciera otras posibilidades y que fuera más acogedor. También veíamos que la afición crecía y cada vez había más interés de las personas por los juegos. Así mismo, notábamos que faltaba cierta masa crítica para hacer algunas cosas. Una de las motivaciones que tenemos como club es ser, en cierta medida, como una agrupación de consumidores. Es decir, hacer un frente común para transmitir a distribuidores y tiendas los juegos que queremos jugar. Existen agrupaciones de juegos o tiendas que son bien cerrados y están muy enfocados en franquicias como Magic y otros juegos competitivos. También existen otras agrupaciones que están funcionando, pero que no tienen una formalidad. Nosotros vimos que era una limitación el no estar constituidos bajo la figura de un ente legal, porque al querer postular a algo, desarrollar alguna actividad, era muy importante contar con dicha formalidad.
RL: Ya, pero la idea predominante entre la gente que formó el club era entonces tener un espacio para jugar.
CR: Claro. La idea era jugar.
RL: ¿Por qué adoptan la denominación de club deportivo?.
CR: Habían varias opciones. Podíamos ser una agrupación vecinal, lo que implicaba tener un domicilio común (la misma comuna). También podíamos definirnos como una ONG o una fundación, pero ello no calzaría con nuestro perfil. También podíamos intentar ser una tienda, pero quizás no era la mejor idea. Al final, la opción más sensata fue la del club deportivo. Además, había gente en el grupo que tenía experiencia en el trámite de formar un club deportivo.
RL: ¿Pero para los juegos de mesa no les sonaba extraño lo de club deportivo?.
CR: Es que el club Go es un club deportivo. El Ajedrez es un deporte. La rayuela es un deporte. Entonces, fue una decisión natural. Incluso creemos que podemos lograr que se reconozca a los juegos de mesa como un deporte a nivel nacional. Esa fue otra motivación para establecernos como club deportivo.
RL: Bien. ¿Cuál es la relación que el club mantiene con la municipalidad de Providencia?.
CR: Hoy en día la municipalidad de Providencia, y específicamente la gente Juventud Providencia, vienen siendo prácticamente nuestros padrinos. Nosotros llegamos por casualidad a la municipalidad y nos han atendido súper bien, nos han dado todas las facilidades. Cuando nos formalizamos como club en las dependencias del Centro Cultural Español (CCE) aquel 20 de Diciembre, quedó establecido que debíamos efectuar una reunión un mes después para ver temas operacionales del club. Sin embargo, el CCE en Enero se encontraba cerrado por reparaciones. Por ello, buscamos un lugar que fuera céntrico, dentro de los límites de Providencia, donde pudiéramos llevar a cabo la mencionada reunión. Así llegamos a Juventud Providencia. Nos prestaron el lugar sin ningún problema. A los pocos días me llamó el director de Juventud Providencia, Javier Deramond, diciéndome que les interesaba mucho el tema de los juegos de mesa y nos propuso hacer algo en conjunto.
RL: ¿Se puede decir entonces que esa relación se inició por azar, prácticamente?.
CR: Como si fuera un juego de mesa, con su componente de azar (risas).
RL: Ya veo.
CR: Al principio nos cedieron un lugar bastante grande, correspondiente a la sala de música de Juventud Providencia. Pero con el cambio de gobernanza de la municipalidad, ese espacio pasó a ser de otra dependencia municipal. Pensamos que quedábamos fuera, pero nos dijeron que no, que nos darían otro lugar. Así nos instalamos en el segundo piso de Juventud Providencia. Hicimos un convenio de apoyo mutuo y hemos trabajado así hasta ahora.
RL: ¿Cómo se financia el club?.
CR: El club tiene dos fuentes de financiamiento. Una es una matrícula, donde el cobro a la fecha es de $20.000 pesos por ingresar al club. En su momento, esta matrícula la habíamos homologado con unos juegos de mesa. Hicimos un listado de juegos con sus valores y la idea era que quien llegara entregara un juego como parte de pago para contribuir a la ludoteca. Adicionalmente, tenemos establecida una mensualidad de $3.000 pesos. Esas son nuestras únicas fuentes de financiamiento, por ahora. Hemos tratado de desarrollar cierto financiamiento externo, como postulaciones a fondos y cosas así, pero estamos recién partiendo y es un proceso lento.
RL: ¿Cuáles son los aspectos más exigentes de administrar un club?.
CR: Hay hartas cosas en realidad. Hay cuestiones que son difíciles. Yo creo que lo más complicado es organizarse. Definir una directiva, generar estatutos, establecer un reglamento, consolidar un funcionamiento interno. En el fondo, estructurar y formar procesos de cómo se van hacer las cosas. Por ejemplo, para el ingreso de socios hay que definir cómo se efectúa la inscripción de quienes desean entrar, cuáles van a ser los parámetros a cumplir, tratando de que no sea una cuestión antojadiza, sino que tenga un por qué. Nosotros gastamos harto tiempo definiendo una misión, una visión y unos objetivos. Claro, la mayoría de la gente no está acostumbrada a trabajar así, lo que genera cierta resistencia, pero en el fondo todos agradecemos el orden. Por otra parte, debido a nuestra condición de club deportivo, debemos rendirle cuentas a Chile Deportes. Debemos ser ordenados. Pero no cabe duda que comprometerse con este proceso ha sido difícil. Pasar de algo informal a algo un poquito más formal es complicado.
RL: ¿Mantiene el club algún nexo o convenio con otras organizaciones?.
CR: Sí y no. Creo que estamos con muchas cosas encima, como club, y son muchas otras las que tenemos que hacer y el tiempo no nos alcanza. Tenemos el convenio con Juventud Providencia y entablamos conversaciones con otros entes para llevar a cabo nuevos eventos. Hemos entrado en contacto con ciertas tiendas en las que están las puertas abiertas para generar algún tipo de convenio y por diversos motivos no lo hemos podido concretar. Hace poco conversamos también con gente del Centro Cultural Alameda, con la idea de hacer algo allí. Entonces, hay una buena cantidad de relaciones que se están cultivando. Recientemente establecimos contacto con una embajada y nos reunimos con el cónsul. Hay hartas cosas que se están moviendo en paralelo. Algunas no se han concretado por falta de tiempo o porque hay detalles por definir. Lo importante es que todo se deriva de los objetivos que nos planteamos como club desde un principio.
RL: Muy bien. ¿Cuáles son los mayores hitos que han marcado la corta existencia del club?.
CR: Lo más relevante es haber formalizado el club. El lograr realizar esa reunión y crear una directiva es algo súper importante, porque marca un precedente. Han habido otras organizaciones de juegos de mesa, pero creo que el camino que nosotros hemos recorrido ha sido único. Otro hito es haber establecido este nexo con Juventud Providencia, porque nos otorga un piso sólido sobre el que trabajar. Y es que habría sido difícil convencer a las personas de afiliarse al club si no teníamos algo concreto que ofrecer. Actualmente contamos con una buena sede en la que podemos crecer. El logro de tener una casa club es importante. Hoy en día la estamos ocupando básicamente los días Sábados, aunque en la semana igual tenemos la posibilidad de usarla. Un tercer hito sería poder realizar un evento grande este año.
RL: Pero ustedes ya organizaron un evento importante.
CR: De hecho tenemos dos eventos en nuestro haber. Uno lo hicimos en Movieplay, que nos prestó el lugar y nos brindaron una gran atención. El otro lo hicimos en Juventud Providencia, y se centró en los juegos de mesa nacionales. Pero ambos encuentros los hicimos pensando en un evento mayor. Queremos organizar algo realmente grande, que marque un hito a nivel nacional.
RL: Entiendo. ¿Cuáles son los proyectos ya definidos en los que está involucrado el club?.
CR: Hicimos hace poco, el fin de semana del 8 y 9 de Julio, un evento de 2 días de juego en nuestra sede. En Agosto se llevará a cabo la Semana de la Juventud en Providencia, donde junto con la municipalidad, la Biblioteca Bellavista y otras agrupaciones, se generará una ruta lúdica en la que todos los fines de semana de Agosto se jugará en un lugar distinto. Se inicia el primer Sábado en el Centro Comunitario Bellavista y terminamos el último Sábado en nuestra sede, donde nosotros seremos anfitriones. Estamos estudiando otras actividades, pero esto es lo que está confirmado hasta ahora. 
RL: Ok. Y ya pensando más a largo plazo, ¿qué proyectos visualizas para el club?.
CR: Yo creo que sostener el trabajo que venimos haciendo y consolidar ciertas fechas en el calendario lúdico nacional. Nos interesa el próximo año repetir ciertos eventos, como el de los juegos nacionales, que creo que es fundamental. Estamos comprometidos con la filosofía de promover los productos nacionales. Insisto en nuestra idea de organizar un gran evento de juegos de mesa en un espacio importante. Tenemos también interés en traer gente de afuera para los eventos, pero lo más importante es fijar a fuego un par de fechas en el calendario lúdico e impulsar esta cotidianidad de los juegos de mesa. Por otro lado, deseamos seguir haciendo crecer nuestra ludoteca y continuar utilizando la casa club semana a semana. Creo que eso nos motiva bastante. Dedicaremos mucho de nuestro tiempo a jugar, pero no abandonaremos lo de los eventos. Queremos mantener el equilibrio entre una cotidianidad del juego y este otro tipo de actividades que promueven la cultura lúdica.
RL: Perfecto. ¿Y qué ofrece el club a los que deseen afiliarse?.
CR: Hoy en día lo que ofrecemos es un espacio de juego seguro acá en Juventud Providencia. Nos reunimos los Sábados, a menos de que haya algún evento al que asistamos en otro lugar. Ofrecemos una ludoteca y le permitimos a los socios llevarse un juego y devolverlo a la semana siguiente. Ofrecemos además la posibilidad de participar en eventos y actividades organizadas por el club.
RL: ¿Cuáles son los canales por los que las personas interesadas pueden contactar al club?.
CR: El principal canal es la página de Facebook (ClubCirculoArcano). También tenemos correo (clubcirculoarcano@gmail.com), cuenta en Twitter (circuloarcanocl) y en Instagram (clubcirculoarcano). Nosotros buscamos que la gente que se sume al club sean personas que conozcamos de alguna manera. Nos interesa, en el fondo, generar comunidad. Consolidar un grupo humano al que le guste jugar y que comparta la filosofía del club. Acá hay gente que juega de todo. Algunos prefieren los ameritrash, otros se inclinan por los euros e incluso tenemos algunos fanáticos de Magic. Pero tenemos un perfil general de gente que quiere compartir y que se integra a esta dinámica. Por ello buscamos que quienes quieren ser parte del club primero jueguen con nosotros, que conozcan cómo funcionamos, quiénes somos.
RL: ¿Estas invitaciones que ustedes han hecho para que la gente vaya los Sábados y comparta con los miembros del club va en esa línea?.
CR: Claro. Lo que pasa es que cuando hacemos un evento grande, como el de los juegos nacionales, va mucha gente pero no logras conversar con todos. En cambio, cuando te puedes sentar una mañana entera a jugar con alguien y conversar, nos vamos conociendo mutuamente. De esta manera, el que nos visita puede ver cómo funciona el club y cómo encaja dentro de la dinámica del grupo. Así también se pueden vislumbrar posibles situaciones conflictivas. Tenemos claro que, como en todo proceso de formación, va a haber mucha gente que querrá ingresar, pero después la demanda va a bajar y más adelante probablemente se va a estabilizar. Yo siento que hay un número ideal de personas para hacer funcionar un club y vamos a ver cómo llegamos a dicha cifra. Ya después comprobaremos en la práctica qué tan bien funcionamos realmente. Las puertas están abiertas para todos, pero obviamente será necesario conocernos un poco previamente. Hoy en día no tenemos tanto que ofrecer, porque no contamos aún con una gran ludoteca, ni nos juntamos todos los días, pero si tenemos un gran capital humano. Contamos con gente que sabe mucho de juegos, que llevan años en la afición.
RL: ¿Ustedes, como club, tienen alguna referencia, algún ejemplo a seguir?. ¿Quieren parecerse a alguna organización que saben que funciona?.
CR: Cuando partimos, nos contactamos con un club de juegos de mesa español. Ellos, sumamente amables, nos contaron cómo funcionaban. Fue muy práctico y útil ese conocimiento. Ellos nos contaban que habían cambiado mucho respecto a lo que eran cuando comenzaron. Hay otros clubes de juegos, en México por ejemplo, que terminaron siendo tienda. Creo que hay que tener la mente abierta y estar pendiente de las tendencias. Nosotros tenemos una idea de lo que nos gustaría ser, pero también estamos súper conscientes de que quizás lo que terminemos siendo resulte muy distinto a lo que visualizamos. Hay que estar preparado para esa posibilidad. Además, somos personas y la idiosincrasia de la gente marca la diferencia. Un ejemplo cercano es el del club Senderos de Magia. Es una organización que ha pasado por un montón de transformaciones a lo largo de los años y que hoy en día está haciendo cosas que en un principio no planificaba hacer. Entonces, nos interesa primero fortalecer lo que tenemos. Ojalá que podamos mantener esta relación con Juventud Providencia durante un largo tiempo. Que podamos seguir organizando eventos, realizar actividades relacionadas con la educación y los juegos, efectuar también encuentros de prototipos. Tenemos muchísimas ideas, pero vamos paso a paso. Aunque no hay que descartar que un día terminemos haciendo juegos, convertidos en una editorial. Cualquier cosa es posible.
RL: Muy bien. ¿Y qué consejos le darías tu a un grupo de aficionados que esté pensando en formar un club de juegos de mesa?.
CR: El primer consejo sería que jueguen mucho y que se atrevan. No hay peor trámite que el que no se hace. Si tú quieres formar un club de juegos de mesa, tienes que partir de la motivación. Creo que es bueno identificar esa motivación. En nuestro caso fue concretar esta junta que hacíamos de gente que se reunía a jugar. Si tienes una motivación, debes seguirla.
RL: Conectado con lo anterior, ¿en Chile están dadas las condiciones para que proliferen los clubes de juegos de mesa?. 
CR: Sería bonito que hubieran varios clubes de juegos de mesa y poder generar sinergia entre ellos. Creo que sería bonito también encontrar esto en las regiones. En Concepción hay mucho movimiento. En La Serena también tienen algo que decir y en Viña del Mar lo mismo. Aún no empezamos con la labor de viajar para conocer. Se nos invitó al Tabletop Day en Viña, pero ya estábamos comprometidos para lo del Centro Cultural Español. Sería súper bueno que hubiera más clubes y que se constituyeran legalmente. Aquellos que ya están trabajando hoy en día, sería bueno que se consolidaran, que se establecieran formalmente. Estamos en la cresta de la ola de los juegos de mesa y hay que aprovechar eso.
RL: ¿Crees que las condiciones están dadas para ello?.
CR: Creo que las condiciones se las crea uno. Yo he participado de otras instancias en las que se ha intentado formar una organización y no han llegado a buen puerto. Se requiere un compromiso de parte de aquellas personas que son caras visibles en el ambiente de los juegos de mesa. Hay que invertir tiempo y esfuerzo, pero pienso que no es imposible. A mí me encantaría que se formaran más clubes de juegos de mesa y así poder generar conversaciones y nuevas dinámicas que nos ayuden a difundir el hobby.


De esta forma dimos por terminada la entrevista con Carlos Rodríguez, que nos brindó una perspectiva completa sobre el club Círculo Arcano y sus proyectos. No cabe duda que esta asociación marca el camino a seguir para otras organizaciones similares, poniendo el énfasis en la difusión de nuestra afición y buscando ser protagonista en nuestro escenario lúdico nacional.

¡Turno terminado!.


sábado, 27 de mayo de 2017

La Primera Impresión

Varias veces hemos leído por ahí que la primera impresión es sumamente importante. Esta afirmación es aplicable en múltiples contextos, como en una entrevista de trabajo, una cita o una comida. Por razones evolutivas, nuestro cerebro está preparado para emitir juicios de valor con muy poca información a su disposición. Sencillamente, califica un hecho por asociación inconsciente con eventos similares almacenados en su memoria. Significa que nos basta una pequeña muestra de algo para que nos hagamos rápidamente una opinión.

Aunque la mayor parte de los que leen este blog son cultores experimentados de los juegos de mesa, escribo estas reflexiones pensando en aquellos que recién llegan a esta afición. Creo que para la persona que se acerca al mundo de los tableros llevado por la curiosidad, a veces tímidamente, la primera experiencia será determinante. Y cuando hablo de primera experiencia me refiero tanto al primer contacto que tiene con alguien de la comunidad "jugona" como al primer título que le dan a probar en mesa. Pienso que ambos eventos serán decisivos para el juicio que esta persona se hará sobre nuestra afición.

● La Comunidad

Hace algunas semanas leí una publicación de alguien que recién se incorporaba a un grupo de Facebook dedicado a los juegos de mesa. En su mensaje, el usuario daba las gracias por haberlo admitido en el grupo y aprovechaba para preguntar si alguien le vendería el juego Risk. La primera respuesta que recibió fue de un miembro experimentado de dicho grupo que le dijo: "... Risk no es el tipo de juego que coleccionamos aquí y por lo general lo consigues en la juguetería". El recién llegado, evidentemente molesto, argumentó que Risk no era un mal juego y no se encontraba en una juguetería. A continuación, otro usuario le replicó: "... Pues yo sí digo que Risk es feo y por eso no lo coleccionamos". Ante esta experiencia, no me extrañaría que el recién llegado no vuelva nunca más por aquel grupo y quizás por ningún otro espacio dedicado a los juegos de mesa.

Cuento esta anécdota porque a pesar de que no representa la generalidad de las situaciones a las que se enfrentan los nuevos aficionados, sí suceden ocasionalmente episodios como el que describo. Si apenas llegar a un lugar te minan el entusiasmo de esta manera, tu primera impresión sobre esta comunidad será fatal.

● El Primer Juego

Escuchando un podcast especializado en juegos de mesa, oí que uno de los conductores le preguntaba al otro cuál título utilizaba para iniciar a una persona que nunca hubiera tocado un juego de tablero. Este le contestó que sacaba el Agrícola en modo avanzado, empleando una mezcla de los mazos E, I y K para los oficios y adquisiciones menores. Para el que haya jugado Agrícola, sabrá que enfrentar una partida de estas características para una persona que nunca ha probado un juego de mesa moderno probablemente significará una "indigestión mental". Interrogado sobre este punto, el mencionado conductor comentó que "... si el espabilao se logra reponer de la paliza de esa primera partida y dice que quiere más, entonces lo integro a mi grupo de juego". Es decir, él no iniciaba a otros en los juegos de mesa, sino que lo que armaba era una "oficina de reclutamiento". ¿Y cuántos superaban la dichosa prueba?. Pues muy pocos.

La resiliencia es una característica que permite a ciertas personas sobreponerse a los reveses de la vida y continuar adelante. No todos poseen esa cualidad o la manifiestan en un grado muy bajo, por lo que es seguro que muchos de los que les haya tocado atravesar una experiencia similar a la que describo en el párrafo anterior, habrán terminado optando por buscar otro destino. Reconozco, eso sí, que son situaciones inusuales, pero ocurren.

● Un Recibimiento Amable

Conforme la comunidad de aficionados a los juegos de mesa continúe creciendo año tras año, cada vez será más frecuente leer o escuchar preguntas del tipo: "¿Qué me recomiendan para empezar, X o Y?". Así mismo, será normal toparnos con primeros jugadores de Catán, Carcassonne o Ticket to Ride que no tendrán por qué conocer la diferencia entre una mecánica "pick & deliver" y una de "deck building". En consecuencia, la orientación de parte de aficionados más experimentados será necesaria, sobre todo si buscamos alcanzar una real madurez como opción de entretenimiento social.

Dicho lo anterior, dejo la invitación en la mesa para que cada uno ponga su granito de arena para recibir con cordialidad a los que dan sus primeros pasos en este mundo lúdico, a hacerles su primera experiencia digna de ser recordada. Y si en algún momento notamos que alguien se perdió con una de nuestras indicaciones, entonces tomarnos esos 30 segundos adicionales para explicarle con más detenimiento aquello que no entiende. Ello aplica tanto para la aclaración de las reglas de un juego como para cuestiones más triviales, como el uso de la jerga propia de nuestro ambiente. Y es que evidentemente siempre será necesario aclarar que la "ensalada Feld" que nos comimos ayer no la encontrarán en ningún restaurant y que no hablamos de bienes raíces cuando decimos que Friedemann Friese siempre vende "en verde".   ;-)

¡Turno terminado!.