sábado, 10 de junio de 2017

Shokudo (reoseña)

Cuando el Sr. Miyamoto falleció, su gigantesca cadena de comida rápida japonesa quedó sin su querido fundador. ¿Cuál de sus 5 hijos será el sucesor más honorable y recibirá en herencia el casco kabuto de la presidencia?. Los 5 hermanos deberán demostrar, preparando sabrosos platos y atendiendo clientes, quién se encumbrará como el nuevo presidente del imperio gastronómico de Shokudo.

Así se nos presenta Shokudo, un juego chileno, diseñado por Hellis Leiva y publicado por la editorial Tabula Rasa en el año 2012. Una partida típica durará de 25 a 45 minutos y en ella pueden participar de 2 a 5 jugadores. Se trata de un juego de cartas con reglas bastante sencillas, con un alto componente de azar (moderable) y con una importante dosis de interacción entre los jugadores.

● Particularidades

Siendo un juego de cartas que viene en una caja pequeña (20 cm x 10,5 cm x 4,5 cm), el mismo reclama su espacio cuando se encuentra desplegado. El uso de la propia caja como componente del juego es muy original, contribuyendo a darle presencia en mesa. El diseño de las cartas es muy sencillo, pero funcional. Cuenta con dos tableros pequeños, uno para colocar las cartas de alimentos y el otro como track de puntuación para los 5 jugadores. El inicio de la partida es asimétrico, ya que dependiendo del personaje que te toque, recibirás más o menos cartas de alimentos al comenzar, así como también más o menos puntos de honor en tu track.

● Componentes

El material con el que están hechas las cartas de Shokudo no es el más adecuado para un mazo de naipes y se nota al revolverlas. Además, hay ligeras diferencias de tonos en los colores de las cartas. Aún así, logran ser vistosas y cómodas de manejar. Los dos mini tableros que trae el juego, ambos de cartulina, son muy sencillos y cumplen su función. Las únicas piezas sueltas que se incluyen son unos cubitos de plástico utilizados para marcar los puntos de honor en el track de cada jugador. La caja del juego, que representa un restaurant de comida japonesa, está muy bien diseñada y es uno de los elementos más vistosos. En el interior, un inserto elaborado con un cartón muy delgado hace lo que puede para mantener las cartas y los cubos en sus compartimientos.

● Desarrollo de Una Partida

El objetivo del juego es alcanzar el final del track de honor (puntos de victoria) antes que los demás. Para ello, cada jugador, en su turno, debe atender los pedidos de los clientes bajando las cartas de alimento adecuadas desde su mano, anotándose los puntos de honor indicados por cada pedido. Para desarrollar tu turno tendrás 3 puntos de acción que podrás gastar tomando cartas de alimentos desde la cocina (sobre el restaurant), atendiendo pedidos o jugando unas cartas de eventos (cartas de fantasma) que te permiten sumar puntos de honor adicionales al atender un pedido. Existen también cartas de fantasma que puedes jugar en el turno de un rival para restarle puntos cuando este atiende un pedido. El juego penaliza a todos los jugadores con un punto de honor en contra cada vez que un cliente se marcha del restaurant sin haber sido atendido. 

Si estás muy interesado en aprender cómo se juega Shokudo, te recomiendo ver el video tutorial realizado por el propio autor y que se encuentra publicado en el canal de Youtube Jugando Con Ketty.

● Mi Opinión

Shokudo es un juego con mecánicas muy sencillas, que requiere apenas una partida para comprenderlo, aunque para descubrir las estrategias más acertadas necesitarás probar algunas partidas más. El juego es sin duda entretenido, tiene una estética atractiva y transmite bien su temática. Debido a que todos los jugadores son penalizados cuando un cliente se marcha sin ser atendido, se pueden dar turnos consecutivos en los que todos retroceden en el track de honor, incluso pudiendo llegar a ubicarse al inicio del mismo (cero puntos de honor). Esto puede ser frustrante para algunas personas en su primera partida. 

Yo no recomendaría Shokudo para jugadores experimentados, puesto que podría resultarles muy básico. Sin embargo, como juego introductorio funciona de maravilla. Lo he probado con jóvenes, adultos y personas mayores, con un rotundo éxito. Durante la partida se dan muchos momentos de risas, sobre todo cuando un jugador está contando los puntos que gana por el pedido que está atendiendo y desde el otro lado de la mesa le dejan caer unos palitos quebrados (-1 punto) o un extra de wasabi (-3 puntos). Mención aparte merece el reciclado del mazo de alimentos cuando se acaban sus cartas, ya que debes tomar el mazo de descartes, que se supone que es el basurero del restaurant, y revolverlo para después a situarlo íntegro en la cocina. No se imaginan la de historias que nos hemos inventado con esta fase del juego.   :-)

La mejor anécdota que les puedo contar me ocurrió en una tarde de juegos en familia que realizamos hace algunas semanas en la casa de mi hermana. Al final de la jornada le pregunté a mi madre cómo lo había pasado y, ante su respuesta positiva, la animé a elegir su juego favorito entre todos los que probamos aquel día. Su preferido fue Shokudo. Ante eso, nada más que pedir.

Shokudo es el primer título que compré desde que decidí incursionar en los juegos de mesa modernos. Lo compré sin grandes expectativas, impulsado más que todo por el hecho de que su autor era chileno. Sin embargo, hoy puedo asegurar que tiene ganado un espacio permanente en mi ludoteca.

¡Turno terminado!.

2 comentarios:

  1. Hola! ¿Todavía se puede conseguir este juego? Soy de México y no logro encontrarlo por ningún sitio web.

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    1. Lamentablemente está descatalogado y la editorial se disolvió. Si un día me entero de que alguien lo vaya a re-editar, trataré de darle la mayor difusión.
      ;-)

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